Descripción
Esta emblemática figura del Perro Cazador conserva el tradicional cuño grabado bajo relieve con la palabra «LOTA» y su respectivo número de catálogo de fábrica para certificar su autenticidad ante los coleccionistas.
Se ve de forma perfecta y muy nítida el número 101 grabado en bajo relieve. (Ver imagen)
Esa marca confirma con total certeza que estás ante una pieza 100% auténtica de la histórica Cerámica de Lota. En el catálogo clásico de la fábrica, el código 101 identifica exactamente al modelo del «Perro Cazador» o cobrador con su presa.
RANGO DE DIMENSIONES
22 cm de alto (MAX) 9cm (MIN)
23 cm de largo (MAX) 7cm (MIN)
11cm de ancho (MAX) 9cm (MIN)
HISTORIA DE LA CERÁMICA DE LOTA
- Origen industrial: Los cimientos de esta tradición nacieron en 1854, cuando la Compañía Carbonífera de Lota de la familia Cousiño fundó su fábrica de ladrillos refractarios para optimizar la minería del carbón y el cobre.
- Identidad de género y comunidad: En el taller decorativo y artístico (especialmente en su auge entre 1936 y 1952), las mujeres locales desempeñaron un rol fundamental. Mientras los hombres trabajaban en las minas, cientos de mujeres se convirtieron en las torneras y hábiles pintoras de estas figuras.
- Fin de una era: La manufactura artística cesó formalmente a mediados del siglo XX porque el propósito inicial de la fábrica era social y cultural, más que un negocio estrictamente rentable.
El «Gemelo» del Catálogo (Modelo Nº 102)
Como dato curioso de coleccionista, en los registros antiguos de Lota este perro no venía solo. Se diseñó originalmente para hacer juego con el Modelo Nº 102. Mientras que el tuyo (101) está sentado con el ave a sus pies, el 102 es exactamente el mismo perro pero esculpido en una pose distinta (en ocasiones echado o sosteniendo la presa directamente en el hocico). Se vendían juntos para adornar los extremos de las chimeneas o las grandes mesas de las casonas de la época












